El sábado 27 de Mayo, fue presentado el Plan Pastoral diocesano, el cual tendrá vigencia durante los tres próximos años. Dada la importancia que debe tener sobre los fieles y asociaciones crsitianas (entre ellas las Hermandades y cofradías) a continuación os reproducimos la presentación del mismo que hizo Monseñor Martínez Sistach, Arzobispo de Barcelona, así como el contenido de dicho plan que se presenta bajo el lema "Enviados para dar fruto".

ENVIADOS PARA DAR FRUTO

PLAN PASTORAL DIOCESANO

ARCHIDIÓCESIS DE BARCELONA

2006 - 2009

 

 

Estimados diocesanos:

Con estas letras os ofrezco el Plan Pastoral Diocesano Enviados para dar fruto para el trienio 2006-2009, preparado con la participación de muchos y aprobado por el Consejo Episcopal.

El Plan Pastoral incluye tres objetivos que han sido considerados como prioritarios en el ámbito de toda la diócesis: la transmisión de la fe y la participación de los jóvenes en nuestras comunidades, el testimonio de vida que están llamados a dar los matrimonios y las familias que quieren vivir la riqueza cristiana del sacramento y transmitir la fe a sus hijos, y la mejora celebrativa y evangelizadora de las eucaristías dominicales.

Os pedimos a todos –parroquias, comunidades, arciprestazgos, movimientos, asociaciones e instituciones eclesiales- vuestra participación generosa y esperanzada en la aplicación de este Plan Pastoral. Todos sois necesarios para poder alcanzar estos objetivos. Resuenan en nuestro corazón estas palabras de Jesús dirigidas a todos nosotros: “Os he destinado para que vayáis y deis fruto” (Jn 15,16). Le damos gracias por haber confiado en nosotros en este momento en que vivimos en medio de nuestra sociedad.

La participación de todos en la realización de los objetivos y de las diversas acciones pastorales nos ayudará en la evangelización de la sociedad y a caminar más unidos en la pastoral diocesana.

María y los apóstoles acogieron al Espíritu Santo en Pentecostés con una actitud de oración. Que los dones del Espíritu nos ayuden a hacer realidad entre todos este Plan Pastoral Diocesano con ilusión y esperanza.

 

Lluís Martínez Sistach

Arzobispo Metropolitano de Barcelona

Barcelona, 4 de junio de 2006, Solemnidad de Pentecostés

 

 

PRESENTACIÓN

 

El Plan Pastoral Diocesano Enviados para dar fruto ofrece tres objetivos prioritarios para toda la archidiócesis de cara a los próximos tres cursos: 2006-2009. Es el fruto de muchas horas de reflexión compartida de los consejos episcopal, presbiteral y pastoral diocesano, de los consejos pastorales arciprestales, así como de los arciprestes, de las reuniones arciprestales de presbíteros y diáconos, y de las delegaciones diocesanas.

Nuestro Plan Pastoral señala unas líneas prioritarias de actuación. No pretende, por tanto, excluir ninguno de los ámbitos de la pastoral diocesana, sino focalizar la atención en unos objetivos concretos y durante un trienio. Resulta evidente, por otra parte, que la revitalización de un determinado aspecto de la vida cristiana incide siempre positivamente en todo su conjunto.

Albergamos la esperanza de que todos, pastores y laicos, religiosas y religiosos, movimientos y asociaciones asumiremos  y haremos nuestro este Plan Pastoral, con sentido de responsabilidad diocesana, cada cual desde su propio ministerio, desde su propia vocación, desde su carisma y su situación concreta. Todos compartimos una misma misión aquí, en la Iglesia de Barcelona, y en estos momentos, en el comienzo de un nuevo siglo y de un nuevo milenio. Nosotros tenemos la maravillosa y exigente tarea de ser reflejo de la luz de Cristo para muchos hombres y mujeres de nuestra sociedad que no se han abierto todavía a esa luz. La Iglesia es el misterio de la luna –imagen tan estimada por los Padres de la Iglesia- porque depende de Cristo, sol cuya luz ella refleja. Es una manera de expresar lo que el mismo Cristo dice, al presentarse como la luz del mundo (Jn 8,12) y a la vez al pedir a sus discípulos que sean la luz del mundo (Mt 5,14).

Sabemos muy bien, en efecto, que todos los proyectos y planes pastorales no son sino concreciones en el tiempo y en el espacio del designio del Padre que se ha manifestado en Jesucristo y que se realiza, día tras día, en la Iglesia, guiada por el Espíritu Santo. A nosotros, por lo tanto, no nos corresponde inventar nada. Nos reconocemos como trabajadores enviados a la viña del Señor, llamados no a condenar sino a salvar. Ahora bien, porque nos sentimos responsables de esta misión en nuestra Iglesia de Barcelona, tenemos el deber de acomodarla, tanto como sea posible, a las necesidades concretas de los hombres y mujeres de nuestra sociedad actual.

Este punto de vista estrictamente pastoral nos lleva a poner el acento no tanto en la discusión de las ideas, cuanto en la búsqueda de la fecundidad efectiva del Evangelio en nuestra diócesis. "Os he destinado para que vayáis y deis fruto", nos dice Jesús (Jn 15,16). Y también: "Por sus frutos los conoceréis. Así, todo árbol bueno da frutos buenos, pero el árbol malo da frutos malos" (Mt 7,16-17). Con este espíritu nos hemos interrogado sobre nuestras necesidades pastorales más urgentes y con este Plan Pastoral hemos buscado unas vías de respuesta.

Como trabajo comunitario que es, seguir un plan pastoral pide siempre la humildad de contar con los demás y ajustar el propio paso al de la comunidad diocesana. Pide también un sentido de fraternidad apostólica en torno al Señor, que es el único protagonista: "Que todos sean uno. Como tú, Padre, en mí y yo en ti... para que el mundo crea que tú me has enviado" (Jn 17,21). Deseamos que el primer fruto de este Plan Pastoral sea el testimonio de nuestra comunión fraternal, al servicio de la fe de nuestro pueblo.

En concreto, querríamos que aumentasen, con la gracia de Dios, los frutos de nuestro trabajo pastoral en tres campos concretos que constituyen tres objetivos pastorales prioritarios:

Primer objetivo: La transmisión de la fe a los jóvenes y su participación en la comunidad.

            Segundo objetivo:            La atención pastoral al matrimonio y a la familia.

Tercer objetivo: La Eucaristía dominical, fuente y cumbre de la vida cristiana.

Ponemos este Plan Pastoral Diocesano en manos del único Señor de la Iglesia y bajo la protección de Nuestra Señora de la Merced. El Papa Benedicto XVI manifiesta que Maria, con su Magnificat, “expresa todo el programa de su vida: no ponerse a sí misma en el centro, sino dejar espacio a Dios, al que encuentra tanto en su plegaria como en su servicio al prójimo” (Deus caritas est, 41).

Primer objetivo:

La transmisión de la fe a los jóvenes y su participación en la comunidad

Todos los datos de que disponemos, los que recogemos por medio de la observación directa y los que nos ofrecen los estudios sociológicos más solventes, coinciden en los puntos siguientes: el problema de la transmisión de los valores a las nuevas generaciones es un hecho general en la sociedad de hoy (cultura, asociacionismo, política). Dentro de este marco general, aumentan entre los jóvenes las crisis de fe, el confusionismo religioso, el relativismo, la baja participación en la Eucaristía, la desafección ante la Iglesia más que ante los valores cristianos.

Ante esta realidad, se comprende el siguiente mensaje de nuestro Concilio: "El Concilio Provincial Tarraconense hace un llamamiento urgente a las comunidades cristianas a fin de que no falten espacios, personas dedicadas y recursos de infraestructuras y de economía para la evangelización de los jóvenes." (Resolución 26)

Este compromiso al servicio de la transmisión de la fe a los jóvenes y su participación en la parroquia  y otras comunidades requiere actuaciones en campos diversos y, por lo tanto, una diversidad de acciones. Mencionamos algunos.

 

Posibles acciones:

 

1.         Ayudar a los padres cristianos para que sepan transmitir sus vivencias de fe: se trata de suscitar en los hijos el deseo de compartir la experiencia de fe que hace felices a sus padres.

Organismos principalmente responsables: Delegación Diocesana de Pastoral Familiar / Delegación Diocesana de Catequesis

2.         Ofrecer a los jóvenes un primer anuncio de Jesucristo y orientar las catequesis hacia la presentación de una imagen de creyente y de Iglesia gozosa e ilusionante, capaz de vivir la fe en medio de la sociedad actual.

Organismos principalmente responsables: Delegación Diocesana de Pastoral de Juventud / Delegación Diocesana de Catequesis

3.         Crear espacios atractivos de oración y de reflexión teniendo en cuenta los estilos de las generaciones jóvenes: lenguaje, horarios, referencia a los temas actuales.

Organismos principalmente responsables: Delegación Diocesana de Pastoral de Juventud / parroquias

 

4.         Lograr que los sacerdotes dediquen una atención personalizada a los jóvenes: espacios de conversación, iniciación al sacramento del perdón y al acompañamiento espiritual, formación gradual en el compromiso cristiano y atención a las diversas vocaciones en la Iglesia.

Organismos principalmente responsables: parroquias / arciprestazgos / movimientos / Delegación Diocesana de Pastoral Vocacional

5.         Revisar algunos aspectos de la pastoral de la confirmación: estilo y contenidos de la catequesis preparatoria, celebraciones parroquiales o arciprestales, encuentros de confirmandos y de confirmados recientes a nivel arciprestal, coordinación entre parroquias y escuelas cristianas con motivo de la confirmación.

Organismos principalmente responsables: Consejo Episcopal / Delegación Diocesana de Pastoral Sacramental y Liturgia / Delegación Diocesana de Pastoral de Juventud / Delegación Diocesana de Catequesis / arciprestazgos / escuelas cristianas

6.         Crear grupos estables de jóvenes cristianos en los que sean ellos mismos los protagonistas. Cuando no sea posible hacerlo en cada una de las parroquias, se formaran grupos supraparroquiales o arciprestales, con el apoyo de todas las parroquias. Antes de decidirse por uno o por otro movimiento, habrá que analizar cuál es la realidad juvenil del arciprestazgo a fin de que la respuesta de la Iglesia sea la más adecuada. El Movimiento Cristiano de Jóvenes, los movimientos especializados y otras entidades de Iglesia pueden ayudar.

Organismos principalmente responsables: parroquias / arciprestazgos / movimientos / escuelas cristianas / Delegación Diocesana de Pastoral de Juventud / Delegación Diocesana de Pastoral Obrera / Delegación Diocesana de Pastoral Universitaria / Fórum de Organizaciones Católicas de Jóvenes / Consejo de Acción Católica

7.         Procurar que todos los movimientos de niños, adolescentes y jóvenes dispongan de consiliarios con la adecuada dedicación para que ayuden en la animación espiritual del movimiento y de todos sus miembros, procurando que los mismos movimientos susciten vocaciones al presbiterado.

Organismos principalmente responsables: Consejo Episcopal / movimientos / delegaciones diocesanas correspondientes / Delegación Diocesana de Pastoral Vocacional

8.         Formar laicos que puedan ser responsables de grupos de jóvenes.

Organismos principalmente responsables: Consejo Episcopal / Delegación Diocesana de Apostolado Seglar / Delegación Diocesana de Pastoral de Juventud / Delegación Diocesana de Pastoral Universitaria

9.         Atender a los centros cristianos de tiempo libre, de escultismo y movimientos infantiles, ayudándolos a mantener su orientación eclesial.

Organismos principalmente responsables: Consejo Episcopal / Delegación Diocesana de Pastoral de Juventud / movimientos infantiles, de tiempo libre y escultismo / parroquias

10.         Establecer una comunicación fluida y buena entre la pastoral juvenil de las parroquias y los movimientos y la de las escuelas religiosas y las congregaciones.

Organismos principalmente responsables: parroquias / movimientos / escuelas cristianas

11.         Procurar que de los consejos pastorales parroquiales forme parte algún miembro de los jóvenes de la parroquia.

Organismos responsables: parroquias

12.         Constituir en cada arciprestazgo un equipo responsable de la pastoral de los jóvenes de los grupos eclesiales.

Organismos principalmente responsables: arciprestazgos

13.         Designar un representante de cada arciprestazgo en la Delegación Diocesana de Pastoral de Juventud para favorecer la relación entre los arciprestazgos y la Delegación.

Organismos principalmente responsables: arciprestazgos / Delegación Diocesana de Pastoral de Juventud

Segundo objetivo:

La atención pastoral al matrimonio y a la familia

 

La familia es una realidad que vive hoy momentos de dificultad y es a la vez una institución básica para el bien de las personas, de la sociedad y de la Iglesia. Son muchas las transformaciones que ha experimentado y continúa experimentando la familia. Muchas de ellas son positivas, como la corresponsabilidad de sus miembros en las tareas domésticas, con la integración laboral de la mujer... Por desgracia, otras son negativas. En todo caso, la familia fundada en el matrimonio sigue siendo la célula fundamental de la sociedad, la Iglesia doméstica y la primera escuela de los niños y los jóvenes.

"Es preciso subrayar una vez más la urgencia de la intervención pastoral de la Iglesia en apoyo de la familia. Hay que realizar toda clase de esfuerzos para que la pastoral de la familia consiga consistencia y se desarrolle, dedicándose a un sector verdaderamente prioritario, con la certeza de que la evangelización, en el futuro, depende en gran parte de la Iglesia doméstica" (Familiaris consortio, 65).

Posibles acciones:

 

1.         Otorgar una atención preferente a la pastoral familiar. Es en la familia donde se inicia la transmisión de la fe y donde comienza vivencialmente la catequesis.

Organismos principalmente responsables: Delegación Diocesana de Pastoral Familiar / movimientos familiares / Delegación Diocesana de Catequesis / Delegación Diocesana de Enseñanza

2.         Ofrecer a los hogares jóvenes instrumentos de cohesión familiar, en medio del actual clima social de disgregación. La preparación para el matrimonio puede ser, en muchos casos, el punto de partida de un reencuentro de las parejas con la parroquia. Habrá que poner el acento, de una manera especial, en ofrecer una acogida cordial que tome en consideración la mentalidad real de los novios y la propuesta explícita de la fe.

Organismos principalmente responsables: Delegación Diocesana de Pastoral Familiar / movimientos familiares

3.         Fomentar la creación de grupos de acogedores de los novios a nivel parroquial y/o arciprestal, ofreciéndoles la formación necesaria para que puedan realizar su tarea.

Organismos principalmente responsables: parroquias / arciprestazgos / Delegación Diocesana de Pastoral Familiar / movimientos familiares

4.         Promover relaciones de amistad entre los grupos de acogedores y los novios, como paso previo a posteriores contactos, visitas a los hogares y creación de equipos de matrimonios.

Organismos principalmente responsables: parroquias / arciprestazgos / Delegación Diocesana de Pastoral Familiar / movimientos familiares

5.         Procurar que la pastoral de preparación al sacramento del Bautismo de los niños se haga de tal manera que exista una continuidad con la pastoral prematrimonial que los padres recibieron para vivir su matrimonio con sentido cristiano, para su integración en la comunidad parroquial y su responsabilidad catequética. Con respecto a esta última misión de los padres, es necesario ofrecerles recursos para una catequesis de los 0 a los 7 años.

Organismos principalmente responsables: parroquias / Delegación Diocesana de Pastoral Familiar / Delegación Diocesana de Catequesis

6.         Prestar una atención particular a los matrimonios y a las familias en situaciones irregulares y en crisis y también ofrecer medios y apoyo para proteger la vida de los no nacidos.

Organismos principalmente responsables: parroquias / Delegación Diocesana de Pastoral Familiar / movimientos familiares / Tribunal Eclesiástico

7.         Procurar que en las parroquias y comunidades haya celebraciones eucarísticas orientadas preferentemente a los niños y a sus padres.

Organismos principalmente responsables: parroquias / Delegación Diocesana de Pastoral Sacramental y Liturgia / Delegación Diocesana de Catequesis / Delegación Diocesana de Pastoral Familiar

8.         Implicar a las familias para que participen en la catequesis de niños y de adolescentes para que haya una mayor conexión entre la actividad catequética en el ámbito de la parroquia y la que se da en el ámbito de la familia.

Organismos principalmente responsables: Delegación Diocesana de Catequesis / Delegación Diocesana de Pastoral Familiar

9.         Fomentar la creación de equipos de matrimonios de movimientos familiares.

Organismos principalmente responsables: Delegación Diocesana de Pastoral Familiar / movimientos familiares

10.         Atender la pastoral de los matrimonios de mediana edad y mayores, sobre todo con ocasión del aniversario de las bodas de plata o de oro matrimoniales, y también pensando en el trabajo catequético que realizan con sus nietos.

Organismos principalmente responsables: parroquias / arciprestazgos / Delegación Diocesana de Pastoral Familiar

11.         Acoger a las familias inmigradas e integrar en las comunidades parroquiales a las familias de religión católica.

Organismos principalmente responsables: parroquias / arciprestazgos / Delegación Diocesana de Pastoral Social

Tercer objetivo:

La Eucaristía dominical, fuente y cumbre de la vida cristiana

 

La Eucaristía es el centro de la vida de la Iglesia y, por lo tanto, de la vida de cada comunidad eclesial. La Eucaristía hace a la Iglesia. Es, entre todas nuestras reuniones, la más importante. Todas las demás reuniones están llamadas a confluir en la Eucaristía. La Eucaristía es el memorial del Señor que nos identifica con Él. Hoy en día muchos católicos descuidan su participación en el convite eucarístico. Las causas de este hecho son múltiples. A nosotros nos corresponde velar sobre todo para que la celebración mantenga la fidelidad al Señor y su fuerza de atracción espiritual.

Por esto, el Concilio Provincial Tarraconense "recomienda vivamente a los párrocos de las iglesias que revisen periódicamente la calidad espiritual y eclesial de las celebraciones eucarísticas, especialmente las de los domingos, expresión privilegiada de la vida comunitaria" (Resolución 62).

Con el fin de conseguir este objetivo, el Plan Pastoral propone de manera indicativa las siguientes acciones.

Posibles acciones:

1.    Revisar las celebraciones con la participación de laicos: ambientación acústica, cantos, inteligibilidad de los lectores, homilías. El Sínodo de los obispos de octubre de 2005 dedicado a la Eucaristía ha insistido en la necesidad de incrementar la calidad de las homilías.

Organismos principalmente responsables: parroquias y comunidades / Delegación Diocesana de Pastoral Sacramental y Liturgia

2.    Crear entre los diversos grupos que se reúnen en la parroquia la mentalidad de que, entre todas, una reunión es esencial y es la reunión de todos: la Misa.

Organismos principalmente responsables: parroquias y comunidades

3.    Ofrecer a los fieles una adecuada formación bíblica y litúrgica, tanto a nivel parroquial como arciprestal.

Organismos principalmente responsables: parroquias y comunidades / arciprestazgos / Delegación Diocesana de Pastoral Sacramental y Liturgia

4.    Preparar durante la semana –a ser posible con la participación de laicos- la celebración de la Eucaristía dominical y hacer de las lecturas tema de oración personal.

Organismos principalmente responsables: parroquias y comunidades

5.    Fomentar la participación activa de los niños en la celebración de la Eucaristía.

Organismos principalmente responsables: parroquias y comunidades / Delegación Diocesana de Pastoral Sacramental y Liturgia / Delegación Diocesana de Catequesis

6.    Combinar las reuniones de la catequesis, de los centros de tiempo libre, del escultismo y de los movimientos con la celebración eucarística.

Organismos principalmente responsables: parroquias / movimientos infantiles, de tiempo libre y de escultismo / Delegación Diocesana de Pastoral de Juventud

7.    Prestar atención a la dimensión fraternal de la Eucaristía en relación con todos los que participan en ella y motivar la acogida de los católicos inmigrantes en las celebraciones de la comunidad.

Organismos principalmente responsables: parroquias y comunidades / Delegación Diocesana de Pastoral Sacramental y Liturgia / Delegación  Diocesana de Pastoral Social

8.    Potenciar la dimensión evangelizadora y misionera de la Eucaristía hacia los próximos y los alejados.

Organismos principalmente responsables: Delegación Diocesana para el Catecumenado / Delegación Diocesana de Misiones / parroquias y comunidades / movimientos evangelizadores

9.    Estimular a los que participan en la Eucaristía a ser solidarios con los parados, los marginados, los inmigrantes y todo el mundo de la pobreza.

Organismos principalmente responsables: parroquias y comunidades / Delegación Diocesana de Pastoral Obrera / Delegación Diocesana de Pastoral Social / Cáritas / Delegación Diocesana de Apostolado del Mar / Secretariado Diocesano para los Marginados / Secretariado Diocesano de Pastoral de los Gitanos / Secretariado Diocesano de Pastoral Penitenciaria.

10.  Tener en cuenta en la celebración eucarística dominical a los enfermos que no pueden participar en ella.

Organismos principalmente responsables: parroquias y comunidades / Delegación Diocesana de Pastoral de la Salud

11.  Crear en cada parroquia y comunidad un grupo de animadores de la liturgia.

Organismos principalmente responsables: parroquias y comunidades / Delegación Diocesana de Pastoral Sacramental y Liturgia

12.  Fomentar el culto eucarístico fuera de la Misa en sus diversas expresiones.

Organismos principalmente responsables: Delegación Diocesana de Pastoral Sacramental y Liturgia / asociaciones eucarísticas

 

 

MÈTODO DE TRABAJO

 

El Plan Pastoral Diocesano para el trienio 2006-2009 en la archidiócesis de Barcelona contiene tres objetivos prioritarios.

En relación con cada uno de los objetivos se indica un conjunto de acciones. Se trata de posibles acciones, es decir, sugerencias indicativas que se proponen para que cada parroquia, arciprestazgo, consejo, grupo, movimiento, asociación o entidad pueda escoger la acción que considere más adecuada a fin de conseguir el objetivo pastoral respectivo. También es posible realizar otras acciones no previstas en el Plan Pastoral, pero que vayan encaminadas a la realización de los objetivos pastorales mencionados

 Aunque la aplicación del Plan Pastoral Diocesano corresponde a todos, se mencionan en cada una de las acciones los organismos principalmente responsables, fundamentalmente para ofrecer medios y recursos en orden a su aplicación.

Es conveniente que todas las instancias pastorales de la archidiócesis opten en la programación del curso por unos objetivos y por alguna acción concreta de las propuestas y que al final del curso se realice la correspondiente evaluación.